Sobre “transfobia alimentaria” o fobia a los alimentos procesados

Resulta paradójico que en ocasiones cuando un alimento procedente de la agricultura es transportado a una industria donde se le aplicará un primer control de calidad en sus laboratorios, a continuación será lavado, pelado, troceado y cocinado, para acto seguido ser envasado-etiquetado y finalmente salir al mercado pero no sin antes haber recibido un último control de calidad que posiblemente incluya análisis de pesticidas y contaminantes que verifique que cumple con los requisitos de cliente y de Mercado, tras todo este largo proceso descrito el producto que venía del campo se convertirá ahora en un bien de consumo bastante más económico que cuando estaba fresco y, por el hecho de haber sido manipulado en una industria, el pobre vegetal tendrá sus hordas de detractores en blogs y redes sociales que lo tildarán de “alimento procesado” y “aditivado”. Sigue leyendo

Lo que pagamos por lo que comemos II

El pasado 13 de octubre leía en el periódico El País de la mano del experto en política agraria Vidal Maté, que al fin los precios de la leche de vaca en origen estaban experimentando un sensible incremento como consecuencia de los acuerdos alcanzados en días previos en el Ministerio de Agricultura entre ganaderos, la industria y la distribución por el que, estos dos últimos se comprometían a dar un empuje a los precios de manera que el ganadero no se viera obligado a vender la leche por debajo de los costes de producción. Según el Autor por aquellas fechas, el precio mínimo que se estaba pagando al ganadero se había conseguido subir a la “friolera” de 0,28€/L cuando tan sólo unas semanas antes en algunas zonas de Galicia el precio de compra en origen había registrado mínimos de 0.259 €/L (NOTA: “Friolera” aquí se escribe entrecomillado por  lo insignificante de la cifra). Sigue leyendo

Lo que pagamos por lo que comemos

El pasado 24 de junio leía una entrevista en el periódico eldia.es al Sr. Manuel Chico López, químico veterano y experto en zumos y bebidas en la que exponía las diferencias entre zumo, néctar y bebida y su vinculación con la salud. En un momento dado el periodista formuló una pregunta que a mí me resultó reveladora: “¿Cómo se puede explicar que los envases de algunos zumos y néctares sean incluso más baratos que los de agua?”, puesto que de la misma se desprendía sorpresa por los bajos precios que en algunas ocasiones se pueden ver en los supermercados. Sigue leyendo