Desmontando mitos y exageraciones vertidas sobre los zumos de frutas

A estas alturas, todos somos conscientes de que los alimentos ultraprocesados que se suelen caracterizar por su elevado contenido en grasas, sal o azúcares no son recomendables como base de una dieta. Especial hincapié han estado haciendo autoridades y expertos sobre el exceso de azúcares en los alimentos y las repercusiones que ello puede traer para la salud.

Hasta aquí el discurso es razonable, moderado y provechoso desde el punto de vista de la salud del consumidor. Pero llega el momento en que los cruzados de la salud ajena y protectores de peligros ocultos tras el envase del alimento apuntan con su mirilla a los zumos de frutas y se los cargan literalmente sin contemplaciones; nunca antes el placentero gesto de empezar el día con una tostadita de aceite de oliva, el vaso de zumo de naranja de 200 mL y un café había sido considerado un acto tan irresponsable para la salud. Pero menos mal que están estos salvadores para desenmascarar a tales malhechores con piel de cordero que utilizan la tierna imagen de una naranja moteada con gotas de rocío para vendernos dentro de  un Tetrabrik algo tan perverso como UN ZUMO DE NARANJA!, Ah canallas!. Sigue leyendo

Zumo 100% exprimido Vs. Zumo procedente de concentrado.

Si preguntamos al azar al colectivo de consumidores interesados por los zumos sobre los dos tipos de zumo, un gran número de ellos va a asociar esta pregunta a la famosa publicidad comparativa de Don Simón frente a Minute Maid y Granini. Esta modalidad de publicidad poco habitual impactó en su día a los espectadores con la comparación directa que Don Simón hacía con estos dos pesos pesados del sector, donde ponía de relieve que su producto era un zumo 100% exprimido mientras que Minute Maid y Granini fabricaban zumos y néctares respectivamente procedentes de concentrado. A partir de estos anuncios muchos consumidores empezaron a fijarse en la declaración que aparecía en el lateral del Tetra Brik, incluyendo esta característica entre los aspectos a considerar a la hora de decantarse por uno u otro producto durante la compra, porque a la vista de estos spots publicitarios era evidente que un zumo 100% exprimido era mejor que el zumo procedente de concentrado. Pero, ¿es realmente mejor un zumo 100% exprimido o un zumo procedente de concentrado?, y en tal caso ¿qué beneficios tiene respecto al otro?. Sigue leyendo