Sobre “transfobia alimentaria” o fobia a los alimentos procesados

Resulta paradójico que en ocasiones cuando un alimento procedente de la agricultura es transportado a una industria donde se le aplicará un primer control de calidad en sus laboratorios, a continuación será lavado, pelado, troceado y cocinado, para acto seguido ser envasado-etiquetado y finalmente salir al mercado pero no sin antes haber recibido un último control de calidad que posiblemente incluya análisis de pesticidas y contaminantes que verifique que cumple con los requisitos de cliente y de Mercado, tras todo este largo proceso descrito el producto que venía del campo se convertirá ahora en un bien de consumo bastante más económico que cuando estaba fresco y, por el hecho de haber sido manipulado en una industria, el pobre vegetal tendrá sus hordas de detractores en blogs y redes sociales que lo tildarán de “alimento procesado” y “aditivado”. Sigue leyendo